jueves, 13 de mayo de 2010

Elecciones anticipadas

Ayer, todos aquellos españoles que nos preocupa nuestro país y sufrimos al ver como es conducido al pozo más profundo por un insensato, quedamos desolados al ser testigos del espectáculo lamentable que tuvo lugar en el Congreso de los Diputados. Pudimos ver a un Gobierno hundido ante una realidad que él mismo ha provocado haciendo uso de su incompetencia, su sectarismo y su soberbia. Ahora ya no hay marcha atrás. Zapatero, obligado por Alemania y Francia, ha tenido que tomar la medida que le lleva pidiendo la oposición desde hace dos años, recortar el gasto. Como no podía ser otra forma, se ha decidido por el recorte social.

España se dirige hacia el abismo desde que Zapatero ganara aquellas bochornosas elecciones de 2004, pero especialmente desde hace dos años, cuando, a pesar de que todo apuntaba hacia una crisis económica gravísima a nivel mundial, se negó en rotundo a tomar las medidas necesarias para hacerle frente, condenando a España a la quiebra.

Zapatero debería tener un mínimo de compasión, no ya por una nación a la que considera concepto discutido y discutible, sino por unos ciudadanos que pagarán cara la incompetencia de su presidente porque la mayoría decidió un día votar socialista. Zapatero debe dimitir porque él es el problema. Debe convocar urgentemente elecciones generales anticipadas. Por el bien de España y de los españoles.


domingo, 2 de mayo de 2010

Justicia lingüística en el Senado

Después de mucho tiempo pasando por delante del Senado y preguntándome acerca de su utilidad, he podido comprobar que no nos mienten cuando nos dicen que ahí está representado el pueblo español y que es donde se defienden sus intereses. Incrédula yo, que por tanto tiempo lo puse en duda. Mi descubrimiento se lo debo a esa gran dama del PSOE llamada Leire Pajín, pues si no fuera por ella y su valentía, ese gran deseo de todos los españoles de que en el Senado se pueda debatir en las lenguas cooficiales no podría haber sido nunca cumplido.

Si sale adelante la necesaria y urgente reforma del reglamento actual por el cual se rige el Senado, obligando a los miembros debatir en la lengua española, la Cámara podrá convertirse, de una vez por todas, en nuestra pequeña ONU, o sea, en un lugar donde debatirán miembros de distintas naciones. Por supuesto, cosa totalmente necesaria al encontramos en una única nación, España, en la que todos los senadores conocen la misma lengua, la española. Merece, pues, la pena hacer ese esfuerzo económico de un millón de euros con tal de resolver el gran problema que llevamos arrastrando los españoles desde hace casi cuarenta años. Ha tenido que producirse el advenimiento de esa monstrua de la política española para poner remedio a esta necesidad imperiosa. Gracias a Leire Pajín y al partido político que representa, los españoles seremos más felices al poder ver a nuestros senadores libres de esa cruel norma que les obligaba a debatir en la lengua oficial del Estado al que representan. Si la reforma es aprobada, nuestros políticos tendrán libertad para despotricar en la lengua de su terruño de origen, marginando y vengándose de esa lengua opresora que se les ha impuesto desde tiempo inmemorial.


lunes, 26 de abril de 2010

¡Viva la libertad religiosa!


Gran empeño el de nuestra izquierda por aliar civilizaciones, y es que hay que ser muy sectario para no darse cuenta de que las religiones católica e islámica son, sencillamente, incompatibles. Esto de la “incompatibilidad de caracteres” (famoso motivo de ruptura conyugal) se da siempre que una parte no respeta a la otra. Sólo una sociedad enferma puede ser permisiva con una religión importada y al mismo tiempo perseguir la que, por tradición (se sea o no creyente), forma parte de su propia cultura. En España, un país tradicionalmente católico, existen más de mil mezquitas, en cambio, tengo entendido que en los países donde impera el Islam el número de iglesias se reduce a cero.

La izquierda quiere una escuela laica. Es normal. Es una de sus señas de identidad. De ahí su obsesión por eliminar los crucifijos de las aulas. Lo chocante y contradictorio, a la vez que hipócrita, es que al mismo tiempo defienda el uso del velo, que, además de ser un símbolo religioso, es signo de sumisión de la mujer respecto al hombre. Por eso es un error aceptar el velo islámico en las escuelas alegando la defensa de la libertad de religión. En el islam no existe la libertad. Alguien que haya sido educado en la confesión católica puede alejarse de ella en cualquier momento y no será perseguido por ello. Afortunadamente, ya no vivimos en época de hogueras, aunque el gusto por eliminar infieles occidentales sigue presente en el islamismo. En una sociedad islámica es impensable que alguien se aparte de la religión sin que ello le suponga graves consecuencias. Sería impensable, por ejemplo, que una mujer se negara a llevar velo. Por tanto, ¿de qué libertad religiosa nos están hablando?

El gran argumento de los socialistas para defender el velo es que el dichoso pañuelo es, como digo, un símbolo de identidad cultural. O sea que el Islam no es una religión, es una cultura. Entonces se podría considerar también el catolicismo una cultura y supongo que el crucifijo será entonces otro símbolo de identidad cultural. Si continuamos con el razonamiento también habría que entender por manifestación cultural la lapidación de mujeres o la ablación del clítoris. Todo muy respetable para los defensores de la “alianza de civilizaciones”.

Si, ya lo sé. Este Gobierno no puede ir de la mano de la coherencia. Ya sé que no se le pueden pedir peras al olmo. Es lo que hay.