miércoles, 11 de noviembre de 2009

Masturbaciones belloteras

Extremadura ha salido hoy a la palestra. Y no porque haya reducido su altísima tasa de desempleo ni porque su fracaso escolar haya menguado. Optimismo juvenil. El asunto es que la junta socialista bellotera ha tenido la ocurrencia de ilustrar a sus borreguillos acerca de los placeres del sexo en soledad. Se repartirán folletos informativos entre los adolescentes, aunque la mayoría de ellos llegará con retraso, para enseñarles las ya conocidas técnicas masturbadoras, como “darle a la zambomba” o “buscar a Nemo”. Parecer ser que los pequeños extremeños son los únicos que aterrizan en la edad del pavo sin haberse iniciado en las prácticas de la autocomplacencia.

Pero en mi opinión, estos boletines deberían ir destinados a los padres de las pobres criaturas, parados la mayoría, muertos de aburrimiento, y por lo tanto, con exceso de tiempo libre que dedicar al perfeccionamiento de estos menesteres, que podrán añadir como suplemento a su rutina diaria. Al estar empollando el librillo, podrían sacarles de las listas del paro con la excusa de estar haciendo un curso de formación, para después entregarles un diploma que los acredite como expertos en los placeres de la entrepierna, lo que podría abrirles la puerta (o puertas) a un mercado laboral muy selecto.

La cruel realidad es que una de las autonomías más perjudicadas por la crisis no tiene ningún reparo en gastar 14.000 euros de dinero público en asuntos tan banales como éste. Ya sabemos a donde van a parar los impuestos de los pobres extremeños, a Los Placeres de Lola, S.L., la empresa encargada de realizar los catecismos sexuales, titulados “El placer está en tus manos”. Tiene guasa. Nuestro dinero es el que está en sus manos, para que decidan derrocharlo en estupideces que recuerdan a los posavasos de Bibiana para acabar con la prostitución.

Pero vivimos en la España de Zapatero, la España sociata, experta en derroche y en vaciarnos el bolsillo a los contribuyentes, que para eso estamos, para pagar impuestos.


domingo, 8 de noviembre de 2009

Chacón, la pacifista

En su día fueron muchos los que recibieron con enorme agrado el nombramiento de Carmen Chacón como ministra de Defensa. Se trataba de la primera mujer de la democracia española que iba a asumir dicho cargo. Además, la catalana se encontraba en estado de buena esperanza y, como guinda del pastel, era una declarada pacifista. Para un gobierno que vive de la imagen, la decisión fue muy astuta. Había que quedar bien ante el electorado fiel. En cambio, para otra parte de los españoles, calificados en su día por la progresía como “carcas”, la decisión no fue tan bien vista. Y es que Carma podría desempeñar sus funciones bien o mal, pero siempre con independencia de banalidades tales como su sexo. El caso es que el capricho de Zapatero, teniendo en cuenta los conocimientos militares de Chacón, nos está costando muy caro, como todo lo que tiene que ver con su política antiespañola.

La desgracia de tener una calamidad de ministra nos lleva pasando factura desde el comienzo de su mandato. Esa factura es cada día más elevada, y es que el caso del Alakrana podría costar la vida de inocentes. Los tripulantes secuestrados por los piratas somalíes llevan más de un mes de cautiverio y sus familiares se desesperan ante la pasividad de un ejecutivo que les ignora y les miente. Al presidente, que prefiere morir antes que matar, la situación le está superando. Ahora no toca vivir de la imagen, ahora hay que actuar y emplear la fuerza si es necesario, sin miramientos y sin eslóganes políticos.

La incompetencia de Chacón y Zapatero ya es todo un hecho y su intención de anteponer sus ideas a salvar vidas humanas está quedando al descubierto. Prefieren no utilizar la fuerza con tal de que no se venga abajo la campaña de imagen y pasar este mal trago implicándose lo menos posible. No ha faltado la colaboración de Garzón para dar la impresión de que se está haciendo algo y abrir los telediarios estafando a la opinión a la pública.

La determinación que debe tomar el Gobierno es aniquilar a los piratas o llegar a pagar el rescate para después capturarlos y darles el castigo correspondiente, siempre con el fin de que tal acción no vuelva a repetirse. Así lo hizo Francia, dando ejemplo de nación poderosa y temible. Lamentablemente, España está muy lejos de recuperar ese estatus. La cruel realidad es que unos piratas son capaces de poner en jaque a todo un Gobierno que permanece impasible mientras vidas humanas corren grave peligro. Esperemos que la situación se resuelva sin que ello se lleve por delante a inocentes que han tenido la desgracia de tener unos gobernantes detestables.


domingo, 1 de noviembre de 2009

Credo político

Debido al hecho hiriente que supone para alguien liberal tener que escuchar, casi a diario, sandeces provenientes de víctimas de propaganda socialista, he decidido escribir estas líneas. La basura sociata ha calado tan profundamente en el pensamiento popular que ya es habitual oír que ser de derechas es de insolidarios, avariciosos, trogloditas, señoritos, materialistas, y demás tipos de falacias vertidas por la izquierda a lo largo de la historia, y es que como propagandista no hay quien la gane. Por todo esto, me apetece exponer hoy mi particular credo político:

1. Creo que la libertad es un derecho básico de la persona y nadie está autorizado a arrebatárnosla. Rechazo los gobiernos totalitarios que se consideran los únicos legítimos para gobernar y que, convencidos de su superioridad moral, trituran sin piedad nuestras mentes y libertades.

2. Creo que el individuo está por encima del Estado, y por ello, el último debe servir al primero, nunca a la inversa. El Estado tiene que tener su poder justo y necesario, velando en todo momento por la seguridad y el bienestar de sus ciudadanos. La clase dirigente no es quién para decirme cómo debo actuar, pensar o hablar.

3. Creo en la separación de poderes. No hay mayor cáncer para una sociedad democrática que sea gobernada por un poder ejecutivo que tenga sometidos a los otros dos poderes, el legislativo y el judicial.

4. Creo en la propiedad privada. Cada persona debe disponer del fruto de su trabajo porque le pertenece. Yo sé mejor que nadie cómo emplear mi dinero y no un burócrata que me atiborra a impuestos quitándome lo que es mío (porque sí señores, el dinero de nuestros impuestos es nuestro) para después emplearlo según sus intereses.

5. Creo en la empresa privada como impulsora de riqueza y prosperidad, así como en la figura del empresario como el único capaz de crear empleo, activando así la economía y permitiendo a las clases sociales más desfavorecidas disfrutar de un buen nivel de vida.

6. Creo que es un tremendo error crear seres dependientes del Estado para que un partido político se perpetúe en el poder. Estos seres van desde los subsidiados, hasta los grupos de presión que ejercen como tales a cambio de subvenciones que pagamos todos con nuestros impuestos, véase sindicatos, determinados medios de comunicación o gente de la farándula.

7. Creo en la idea de justicia. No hay mayor justicia que dar a cada uno lo suyo, y no robarle uno para dárselo al otro. En España tenemos el ejemplo lamentable del asalto a RUMASA bajo el grito “¡to pa el pueblo!”, donde se robó al puro estilo estalinista a un notable empresario el trabajo de toda su vida.

8. Creo en el esfuerzo, en el sacrificio y en la inteligencia, no en el sistema igualitarista que tanto daño está haciendo a la sociedad y a la educación española.

9. Creo en el derecho a la vida. Se debe proteger la vida humana siempre, y aún más cuando se trata de un ser indefenso que ni siquiera ha llegado a nacer.

10. Y, por supuesto, NO creo en una máquina de triturar llamada socialismo, enemiga de las ideas anteriormente citadas, que ha tenido gobiernos intervencionistas hasta el tuétano, llevándose por delante la vida de más de 100 millones de personas y dejando la ruina por dónde ha pasado, así como ejemplos de lo que nunca se debe hacer: la RDA, la Unión Soviética de Stalin, la Cuba de Fidel, la China de Mao o el nacional socialismo de Hitler.